Las bolsas de valores asiáticas extendieron su rali este martes, impulsadas por el optimismo en torno a un posible acuerdo entre Estados Unidos e Irán. El precio del petróleo continuó su descenso, reflejando las expectativas de una mayor estabilidad en la región. El sector tecnológico también mostró un buen desempeño, siguiendo el ejemplo de SpaceX y sus recientes logros. La confianza de los inversores se vio reforzada por la perspectiva de una reducción de las tensiones geopolíticas. Analistas señalan que la calma en Oriente Medio está favoreciendo la aversión al riesgo en los mercados. El mercado espera ahora nuevos indicadores económicos que confirmen esta tendencia positiva. La caída del petróleo podría impactar en los costos de energía a nivel global.