La maratón que debía celebrarse en Friesland fue cancelada repentinamente debido a la contratación de un falso paramédico por parte de los organizadores. Este individuo, sin la cualificación necesaria, fue el encargado de elaborar el plan de seguridad médica para el evento. La falta de garantías en la asistencia sanitaria obligó a las autoridades a suspender la carrera a última hora, generando preocupación por la seguridad de los participantes. Las autoridades locales investigan cómo se pudo contratar a una persona sin credenciales médicas para un puesto de tal responsabilidad. La cancelación causó inconvenientes a los corredores y espectadores que ya se encontraban en la zona. Se espera que se ofrezcan explicaciones detalladas sobre las fallas en el proceso de contratación y las medidas preventivas para evitar incidentes similares en el futuro.