El nuevo alcalde de ATE, Manuel Vidal, asumió el cargo a pesar de tener una condena previa por proxenetismo relacionada con la explotación sexual. La sentencia de tres años de prisión efectiva ya fue cumplida por Vidal. Su hijo, Franco Vidal, ocupa ahora el cargo de primer regidor en la misma municipalidad, manteniendo el poder en la familia. Esta situación ha generado controversia y debate público en el Perú. La revelación de la condena fue dada a conocer por el JNE (Jurado Nacional de Elecciones). El caso fue inicialmente reportado por el medio de comunicación Lima Gris. La concentración de poder familiar en la administración de ATE plantea interrogantes sobre la transparencia y la gobernabilidad local.