Un informante clave en el caso del Manchester City ha acusado directamente a Gianni Infantino, presidente de la FIFA, de haber colaborado para evitar sanciones deportivas significativas. Según el informante, Infantino intervino para influir en el cumplimiento de las regulaciones del Juego Limpio Financiero (Financial Fair Play). Las acusaciones sugieren una posible obstrucción a las investigaciones sobre las finanzas del club inglés Manchester City. Esta revelación podría tener consecuencias importantes para la FIFA y su liderazgo. El informante afirma que la intención era proteger al Manchester City de castigos severos que podrían haber afectado su posición en el fútbol europeo. La situación plantea serias dudas sobre la independencia de los procesos disciplinarios dentro de la FIFA.