El aeropuerto internacional de Manas, en Kirguistán, recibió una amenaza de bomba el 22 de junio. La alerta provocó la movilización de equipos de seguridad para la revisión de las instalaciones. Tras una exhaustiva búsqueda, las autoridades confirmaron que no se encontró ningún artefacto explosivo. El aeropuerto continuó operando con normalidad después de la verificación negativa. La amenaza resultó ser falsa, sin que se reporten interrupciones significativas en los vuelos. Las autoridades han iniciado una investigación para determinar el origen de la falsa alarma.