Un hombre chino de 39 años sobrevivió siete días a la deriva en el mar tras caer de una presa y ser arrastrado por las olas hasta diez kilómetros de la costa. El incidente ocurrió después de que resbalara en la estructura. Para mantenerse con vida, se vio obligado a alimentarse de cangrejos que encontraba en el agua. Además, consumió su propia orina para evitar la deshidratación. Fue finalmente rescatado tras una semana de angustia y privaciones. Las autoridades no han revelado detalles sobre su estado de salud actual, pero se confirma que está a salvo. Este caso destaca la extrema capacidad de supervivencia humana en condiciones adversas.
