Un hombre de 30 años ha sido condenado a cadena perpetua en primera instancia por el asesinato de una conocida. El crimen fue motivado por una denuncia previa de agresión sexual interpuesta por la víctima. El acusado planeó el asesinato en represalia por la denuncia, buscando venganza. El tribunal consideró probada su culpabilidad y la premeditación del acto. El suceso ocurrió en la ciudad de Suwon, Corea del Sur, según informa la agencia de noticias Yonhap. La sentencia marca un hito en la respuesta judicial a los crímenes de venganza motivados por denuncias de delitos sexuales. Se espera que el acusado pueda apelar la decisión.
