El hombre acusado del asesinato de Till Tamás se declaró inocente durante el primer día del juicio. Mantuvo su versión inicial, alegando que la muerte del niño fue un accidente, a pesar de declaraciones previas inconsistentes. El acusado solicitó al tribunal que reexamine la posibilidad de que el caso haya prescrito. La defensa busca demostrar que la muerte no fue resultado de un acto criminal. El juicio busca esclarecer las circunstancias de la trágica muerte del niño. La corte deberá evaluar las pruebas presentadas y las contradicciones en las declaraciones del acusado. Se espera que el proceso legal sea largo y complejo.