Un tribunal en Lublin, Polonia, ha condenado a Eryk W. a 17 años de prisión por la muerte de un hombre de 22 años. El incidente se originó en una disputa por una mujer. Aunque el tribunal reconoció que el acusado actuó en defensa propia, determinó que excedió los límites de la legítima defensa. La sentencia aún no es definitiva y Eryk W. podrá solicitar la libertad condicional después de cumplir 12 años de su condena. El fallo judicial detalla que la reacción del acusado fue desproporcionada a la amenaza percibida. La defensa argumentó una defensa propia completa, pero el tribunal no lo aceptó en su totalidad. El caso ha generado atención mediática local debido a las circunstancias de la muerte.