Un hombre fue multado con 50.000 coronas noruegas (aproximadamente 4.550 euros) en Svalbard, Noruega, por despertar a un oso polar dormido utilizando la bocina de niebla de un barco. El incidente ocurrió en un fiordo del noreste de Svalbard cuando un tripulante observó al oso descansando en tierra y decidió despertarlo. La ley ambiental de Svalbard prohíbe perturbar la fauna local, incluyendo osos polares, focas, ballenas y renos. Los osos polares son una especie protegida en Svalbard desde 1972 debido a la disminución de su población. Este no es el primer caso de multas por alterar la vida silvestre en el archipiélago; un turista recibió una multa similar por acercarse demasiado a una morsa el año pasado. Svalbard, un importante centro de investigación científica debido al rápido aumento de las temperaturas, requiere respeto por su ecosistema frágil.