La fiscalía neerlandesa ha solicitado una pena de dos años de prisión, con ocho meses condicional, para un hombre de 26 años acusado de incendiar un coche policial durante los disturbios de septiembre pasado en La Haya. Los hechos ocurrieron en el marco de una manifestación antiinmigración que degeneró en violencia en el Malieveld. Además de la pena de cárcel, se exige una indemnización de 34.000 euros para cubrir los daños causados. La identificación del sospechoso fue posible gracias a las pistas recibidas tras la difusión de imágenes en programas de búsqueda policial. Se le acusa también de agresión a la autoridad, incluyendo el lanzamiento de una bengala a la policía y daños a la propiedad. El incidente del coche policial, ampliamente difundido por los medios internacionales, se produjo después de que otros individuos rompieran las ventanas y arrojaran fuegos artificiales al vehículo. La fiscalía afirma que el sospechoso fue identificado como la persona que arrojó la bengala encendida al interior del coche. Los disturbios, calificados de "orgía de violencia" por la fiscalía, dejaron varios heridos entre agentes y periodistas, así como importantes daños materiales en el centro de La Haya.