Elin Hasselberg, residente de Malmö, recibió una compensación de cerca de 10.000 coronas suecas por implementar una solución para gestionar el agua de lluvia en su propiedad. Al mudarse a su vivienda, observó que el agua de lluvia fluía directamente al sistema de alcantarillado municipal, contribuyendo a su sobrecarga. Hasselberg optó por redirigir el agua de los bajantes a barriles de recolección, evitando así su entrada al sistema público. Esta iniciativa privada alivió la presión sobre la infraestructura local y demostró una alternativa efectiva para el manejo de aguas pluviales. La ciudad de Malmö reconoció su esfuerzo con la mencionada compensación económica. La situación destaca la importancia de soluciones individuales para mitigar problemas de infraestructura urbana.