Insurgentes atacaron al menos cinco localidades en Malí durante la madrugada del sábado, incluyendo una prisión en Kenieroba, según un comunicado del ejército. Los enfrentamientos se producen poco más de dos meses después del asesinato del ministro de defensa del país. Aún no se ha confirmado el número de víctimas ni la magnitud de los daños. Las autoridades malienses han movilizado refuerzos a las zonas afectadas para contener la ofensiva. Este ataque representa una escalada en la inseguridad que afecta a Malí desde hace años, con grupos armados operando en gran parte del territorio. Se teme que estos incidentes puedan desestabilizar aún más la región del Sahel. Las fuerzas de seguridad continúan peinando las áreas atacadas en busca de los insurgentes.