El mercado de bonos de Malasia se mantiene confiado pese a las advertencias del ministro de Finanzas II, Amir Hamzah Azizan, sobre posibles incumplimientos en los objetivos de déficit fiscal para 2026. El incremento en el costo de los subsidios al combustible, provocado por la guerra en Irán, es el principal factor que amenaza estas metas. A pesar de esta preocupación, los operadores del mercado no parecen afectados, manteniendo su fe en la estabilidad de los bonos malayos. El ministro Azizan no especificó en qué medida se podrían superar los objetivos de déficit. Analistas sugieren que el mercado ya había anticipado cierta presión sobre las finanzas públicas. La situación geopolítica y sus efectos en los precios del petróleo son monitoreados de cerca por el gobierno. Se espera que el impacto final dependa de la duración y la intensidad del conflicto en Medio Oriente.
