Un restaurante en Parit Buntar, Malasia, ha atraído a más clientes gracias a sus recibos únicos, dibujados a mano. El propietario, conocido solo como Uncle Loh, comenzó a dibujar pequeños cartoons en los recibos para agregar un toque personal y diferenciar su negocio. Esta iniciativa ha generado un boca a boca positivo y ha compartido imágenes de los recibos en redes sociales, aumentando la popularidad del local. Los dibujos varían y a menudo representan personajes o escenas divertidas, convirtiendo un objeto cotidiano en un recuerdo. Los clientes aprecian el gesto creativo y muchos conservan los recibos como souvenirs. El restaurante ha experimentado un aumento notable en su clientela desde que comenzó esta práctica.
