El ejército de Malasia ha suspendido inmediatamente todos los entrenamientos con granadas a nivel nacional tras un incidente fatal ocurrido en el campo Hobart, en Kedah. Dos soldados perdieron la vida durante un ejercicio de lanzamiento de granadas el día de ayer. La decisión de suspender el entrenamiento busca investigar las causas del accidente y prevenir futuros incidentes. Las autoridades militares no han revelado detalles específicos sobre las circunstancias que llevaron a la explosión. Se espera una investigación exhaustiva para determinar si hubo fallas en los protocolos de seguridad o en el equipo utilizado. La suspensión afectará a todas las unidades militares que realizan entrenamiento con granadas en el país. Este trágico evento ha generado consternación en las fuerzas armadas malayas.