El Primer Ministro de Malasia, Anwar Ibrahim, ha prometido tomar medidas enérgicas contra la explotación de los trabajadores migrantes bangladesíes, calificándola de intolerable. Ibrahim destacó la importancia fundamental de la mano de obra bangladesí para la economía malasia. Esta declaración surge en un contexto de preocupación por las condiciones laborales y los abusos que sufren estos trabajadores. El gobierno malasio se compromete a garantizar su protección y bienestar. Se espera que se implementen nuevas políticas y regulaciones para prevenir la explotación y asegurar el cumplimiento de los derechos laborales. La iniciativa busca fortalecer la relación bilateral con Bangladesh, basada en el respeto y la protección de los trabajadores. El Primer Ministro enfatizó que la contribución de los trabajadores bangladesíes es vital para el desarrollo económico del país.
