Las autoridades malasias instan a una rápida inclusión de los químicos utilizados en la fabricación de drogas sintéticas en la Ley de Venenos de 1952. Esta medida facilitaría la persecución legal de quienes participan en actividades ilícitas relacionadas con estas sustancias. Actualmente, la falta de regulación específica dificulta la acción judicial contra los infractores. La agilización del proceso permitiría a las fuerzas del orden y a los reguladores actuar con mayor eficacia. Se busca cerrar lagunas legales que impiden el enjuiciamiento adecuado de los responsables. La iniciativa responde a la creciente preocupación por la producción y distribución de drogas sintéticas en el país. El objetivo final es fortalecer la lucha contra el narcotráfico y proteger a la población.