El Ministerio de Educación de Malasia investigará la presunta existencia de una escuela para la comunidad Rohingya en el estado de Terengganu. La investigación se produce tras denuncias sobre el funcionamiento de un centro educativo sin la debida autorización legal. Las autoridades enfatizan que toda institución educativa en el país debe operar bajo las regulaciones de la Ley de Educación. La operación de escuelas sin aprobación oficial es ilegal y contraviene la normativa vigente. El Ministerio no ha proporcionado detalles adicionales sobre la ubicación específica de la escuela o el número de estudiantes involucrados. Se espera que los resultados de la investigación determinen las acciones a tomar al respecto. El gobierno busca asegurar que todos los centros educativos cumplan con los estándares nacionales.