Malasia, país con altos índices de acoso escolar a nivel mundial, ha implementado nuevas leyes para combatir este problema. La legislación establece la responsabilidad de los padres en caso de que sus hijos sean autores de actos de acoso. Esta medida busca involucrar a las familias en la prevención y disuasión del bullying. Las autoridades esperan que la responsabilización parental contribuya a reducir la incidencia de estos casos. La nueva normativa se enmarca en un esfuerzo más amplio por mejorar el clima escolar y proteger a los estudiantes. Se espera que las leyes tengan un impacto significativo en la cultura del acoso en las escuelas malayas. La implementación de estas leyes podría sentar un precedente en la lucha contra el bullying a nivel internacional.