Una nueva ley, recientemente aprobada, busca evitar futuras extracciones no autorizadas del Kumpulan Wang Amanah Negara (KWAN). Esto se produce tras una retirada de 5 mil millones de ringgit en 2021 que reveló fallas en el marco regulatorio existente. La legislación establece que cualquier futura retirada de fondos requerirá ahora una resolución del Dewan Rakyat, el parlamento malasio. Esta medida pretende fortalecer la supervisión financiera y prevenir el uso indebido de los fondos fiduciarios. La brecha expuesta en 2021 permitió la retirada sin el debido escrutinio parlamentario. La nueva ley busca cerrar este vacío y asegurar mayor transparencia en la gestión de los activos del KWAN. La aprobación de esta ley representa un paso importante para proteger los fondos nacionales.