Los casos de malaria en la provincia sudafricana de Mpumalanga se multiplicaron por cuatro en enero, en comparación con el mismo período del año anterior. El Instituto Nacional de Enfermedades Transmisibles de Sudáfrica reportó este incremento significativo. Expertos vinculan este aumento con los efectos del cambio climático, que alteran los patrones de transmisión de la enfermedad. Las condiciones climáticas cambiantes podrían estar expandiendo el hábitat del mosquito vector y prolongando las temporadas de transmisión. Las autoridades sanitarias sudafricanas están investigando las causas específicas del brote y reforzando las medidas de prevención y control. Este incremento representa una preocupación creciente para la salud pública en la región. Se espera que el cambio climático continúe influyendo en la distribución y la incidencia de enfermedades transmitidas por vectores.