Giovanni Malagò fue elegido nuevo presidente de la Federación Italiana de Fútbol (FIGC) en una asamblea electoral donde obtuvo el 68,58% de los votos. El ex presidente del Comité Olímpico Nacional Italiano (CONI) se comprometió a reconstruir la relación con la política, manteniendo al mismo tiempo la integridad de la federación. Malagò expresó su emoción tras los resultados, enfatizando la necesidad de un esfuerzo colectivo para el éxito. Reconoció que no podrá lograr sus objetivos solo y apeló a la colaboración de todos los involucrados. Su discurso inaugural se centró en la importancia de trabajar juntos para fortalecer el fútbol italiano. Se espera que su liderazgo marque una nueva era para el deporte en Italia.