Malacky, una ciudad de 19,000 habitantes, está implementando una estrategia inspirada en los Países Bajos para mejorar su infraestructura ciclista. A pesar de la tranquilidad de fin de las vacaciones de verano, el tráfico de automóviles persiste, pero se observa un aumento en el uso de bicicletas gracias a las nuevas ciclovías. Estas rutas conectan las zonas residenciales con el centro de la ciudad, la estación de tren, escuelas y áreas comerciales e industriales. La red ciclista de Malacky ya cuenta con más de 11 kilómetros de carriles bici, algunos de ellos segregados del tráfico vehicular y otros señalizados en la carretera. El objetivo es fomentar el uso de la bicicleta como medio de transporte alternativo y mejorar la calidad de vida en la ciudad. Este enfoque busca replicar el éxito de las políticas de movilidad sostenible de los Países Bajos en el contexto de Malacky.