Una operación liderada por España, con el apoyo de Europol, ha desmantelado una de las mayores redes criminales dedicadas al contrabando en el Mediterráneo Occidental. La red estaba involucrada en el tráfico de cannabis, drogas sintéticas, migrantes y armas, e incluso facilitaba la huida de fugitivos. Las investigaciones revelaron vínculos con otras actividades ilícitas, como robos violentos, extorsión, detenciones ilegales y blanqueo de capitales. La operación, llevada a cabo bajo un nuevo marco de cooperación de Europol, resultó en la detención de 78 personas. Las autoridades describen esta red como una organización sofisticada con alcance internacional. Este golpe representa un importante avance en la lucha contra el crimen organizado transfronterizo. Se espera que la desarticulación de esta red tenga un impacto significativo en la reducción de la actividad criminal en la región.