Una importante autopista alemana, la A40 en la región del Ruhr, permanecerá cerrada al tráfico durante diez días debido a investigaciones de posibles bombas y municiones sin explotar de la Segunda Guerra Mundial. El cierre, que se extiende hasta el próximo fin de semana, se produce durante trabajos de renovación de dos puentes cerca de Mülheim. Las investigaciones del subsuelo se realizan con extrema precaución debido a indicios de la presencia de artefactos explosivos. Se espera que la interrupción cause importantes congestiones de tráfico en la zona, ya que la A40 es una de las autopistas más transitadas del país. Alemania, y en particular la región del Ruhr, sigue encontrando regularmente restos de la guerra; el año pasado se desactivaron más de 2100 explosivos en el estado de Renania del Norte-Westfalia. El Ruhr fue un objetivo clave durante la guerra debido a su importante industria armamentística.