El gobierno francés enfrenta una crisis significativa tras un ciberataque de gran envergadura al ministerio de hacienda. El primer ministro, Sébastien Lecornu, encabezó una célula de crisis interministerial para evaluar la situación y coordinar una respuesta. La magnitud del ataque ha sido calificada como la "ciberataque más grave en la historia de nuestro país". Se está considerando la posibilidad de crear una comisión de investigación en el Senado para determinar las causas y responsabilidades del incidente. El ataque compromete la seguridad de datos fiscales sensibles y podría tener implicaciones significativas para la administración pública. Las autoridades francesas no han revelado aún detalles sobre el alcance total del daño o la posible sustracción de información.