El municipio de Ulju, en Ulsan, Corea del Sur, ha implementado un programa para prevenir el aislamiento social y detectar tempranamente situaciones de riesgo en hogares de una sola persona, especialmente aquellos con alta probabilidad de fallecer en soledad. El proyecto involucra a los carteros locales, quienes estarán capacitados para identificar señales de alerta durante sus rutas de entrega. Estos profesionales reportarán cualquier preocupación sobre el bienestar de los residentes a las autoridades correspondientes. La iniciativa busca establecer una red de apoyo comunitario y ofrecer asistencia a individuos vulnerables. Se espera que esta colaboración entre carteros y el gobierno local contribuya a reducir los casos de fallecimiento solitario y mejorar la calidad de vida de los residentes. El programa se centra en el monitoreo proactivo y la intervención temprana para garantizar la seguridad y el bienestar de la población.
