El presidente John Dramani Mahama refutó las preocupaciones sobre si una África más próspera e independiente podría representar una amenaza para el resto del mundo. Mahama argumentó que el avance económico del continente, lejos de ser perjudicial, contribuiría positivamente a la prosperidad global. Subrayó que un continente africano fuerte y autosuficiente puede ser un socio valioso en la economía mundial. Su declaración busca disipar temores infundados sobre el crecimiento africano. Mahama enfatizó que el desarrollo de África no es un juego de suma cero, sino una oportunidad para el beneficio mutuo. En definitiva, aboga por una perspectiva colaborativa y positiva hacia el futuro económico de África y su papel en el mundo.