El gobierno de Hungría ha indicado que el proceso de supervisión sobre el Estado de derecho se encuentra próximo a concluir. Esta declaración sugiere que el país ha implementado las reformas necesarias para satisfacer las exigencias internacionales. El proceso se centró en garantizar la independencia judicial y combatir la corrupción administrativa. Las autoridades húngaras mantienen que los ajustes realizados aseguran la transparencia en la gestión pública. El cierre de este mecanismo permitiría al país normalizar plenamente sus relaciones institucionales. Se espera que los organismos supervisores validen los avances reportados en los próximos informes. Este desenlace marcaría el fin de una etapa de tensiones políticas y legales.
