Péter Magyar propuso reformas que podrían resultar en la destitución anticipada de altos funcionarios públicos designados durante el gobierno de Viktor Orbán. El anuncio se realizó el lunes, describiendo las medidas como “creativas”. Magyar sugirió la posibilidad de tener un nuevo presidente de la república para el 20 de agosto, día de la fiesta nacional de Hungría. Las reformas también contemplan la posible redacción de una nueva constitución, aunque no se especificaron detalles inmediatos. Estas acciones representan un desafío directo a las figuras clave del establishment político actual. El objetivo principal parece ser una reestructuración del poder y la remoción de personas leales al anterior gobierno. Se espera que estas propuestas generen un debate político significativo en Hungría.