Un niño en Israel causó daños a una pintura de René Magritte al arrojarle una piña, lo que obligó a retirar la obra para su restauración. Este incidente se suma a una serie de casos documentados de daños a obras de arte valiosas provocados por visitantes en museos. El diario Dagens Nyheter (DN) ha recopilado una lista de incidentes similares ocurridos en el pasado. Estos actos, a menudo involuntarios, ponen de manifiesto los desafíos que enfrentan las instituciones culturales para proteger su patrimonio. La naturaleza de los incidentes varía, pero todos comparten el resultado de poner en riesgo obras de arte de gran valor. La seguridad y la interacción del público con el arte son temas centrales en estos casos. La restauración de la obra de Magritte ya está en curso.