Residentes de los barrios aledaños al circuito de Madrid expresaron su enojo y frustración por la celebración del Gran Premio de Fórmula 1. Los vecinos denuncian sentirse "encerrados" debido a los estrictos controles de acceso y las restricciones de movilidad impuestas durante el evento. Para canalizar su descontento, han formado una asociación vecinal con el objetivo de intentar detener las actividades relacionadas con la carrera el próximo fin de semana. La asociación argumenta que el evento causa molestias significativas y perturba la vida cotidiana de los residentes. Las protestas se centran en la limitación de acceso a sus hogares y la imposibilidad de circular libremente por sus propios barrios. Se espera que la asociación continúe con sus acciones para dar visibilidad a su problemática y buscar una solución. La situación genera tensión entre los organizadores del Gran Premio y los afectados directamente.