La Comunidad de Madrid ha adquirido un ático de lujo de 485 metros cuadrados con una terraza de 200 metros en el barrio de Chamberí. La compra, realizada a través de una empresa pública regional en abril, ha generado controversia. Se destina a ser una “oficina” temporal para la presidenta regional, Isabel Ayuso, aunque críticos lo ven como un uso indebido de fondos públicos. El alto precio y la opulencia de la vivienda han suscitado preguntas sobre la transparencia y justificación de la compra. La oposición ha solicitado explicaciones detalladas sobre los motivos de la adquisición y el coste real de la operación. La Comunidad de Madrid defiende la compra argumentando necesidades logísticas temporales.