Una demanda colectiva masiva ha sido presentada contra Madison Square Garden, afectando potencialmente a 26 millones de personas. La acción legal alega una brecha de seguridad que comprometió datos biométricos de asistentes al estadio. Se presume que la filtración de información privada se extendió desde 2018. Los demandantes argumentan que el recinto no protegió adecuadamente la información sensible recopilada. La demanda busca compensación por daños y perjuicios derivados de la exposición de datos. La filtración incluye información biométrica, lo que aumenta la preocupación por el robo de identidad y otros riesgos. Las autoridades competentes investigan el incidente para determinar el alcance total y las causas de la brecha de seguridad.
