Los taxistas de Antananarivo, Madagascar, iniciaron una huelga el martes 24 de junio en protesta por el aumento de controles viales que consideran abusivos. Estos "taxi-be", minibuses esenciales para el transporte diario de cientos de miles de personas, han interrumpido el servicio. Los conductores, manifestando su indignación, se dirigieron hacia el ayuntamiento, donde se desplegó un operativo de seguridad para evitar su acceso. La huelga está generando una paralización significativa del tráfico en la capital malgache. El paro se produce a pocos días de la celebración de la fiesta nacional, agravando las molestias a la población. Las autoridades no han emitido aún una declaración oficial sobre la situación.
