El gobierno de Madagascar ha anunciado la suspensión de un controvertido impuesto sobre vehículos a motor, tras crecientes presiones y llamados a manifestaciones. La decisión responde a la movilización de la sociedad civil, especialmente del movimiento Gen Z, que había convocado protestas para este sábado. Se esperaba otra concentración en la capital, Antananarivo, el domingo. El impuesto había generado descontento popular y críticas generalizadas. La suspensión busca evitar mayores tensiones sociales y apaciguar el descontento. El gobierno no ha especificado si el impuesto será eliminado definitivamente o si se reconsiderará en el futuro. La medida representa una victoria para los manifestantes y un cambio de postura por parte de las autoridades.
