El presidente francés, Emmanuel Macron, declaró hoy que Francia no establecerá centros para migrantes fuera de las fronteras de la Unión Europea. Macron argumentó que estas instalaciones no son efectivas para gestionar los flujos migratorios. Además, expresó su convicción de que la creación de dichos centros es incompatible con los valores fundamentales de Europa. Esta postura se produce en el contexto de debates sobre cómo abordar la gestión de la migración a nivel europeo. La decisión francesa implica un rechazo a propuestas que buscan externalizar el control migratorio fuera del territorio de la UE. Macron no especificó qué alternativas propone Francia para abordar la situación migratoria. La declaración subraya las divisiones existentes entre los estados miembros de la UE en relación con las políticas migratorias.