El presidente francés, Emmanuel Macron, calificó de “éxito” la reciente cumbre del G7, destacando una “convergencia” entre los líderes participantes. En su discurso de clausura, Macron enfatizó la “voluntad común” de avanzar en la cuestión de Ucrania, describiendo la situación como un “cambio muy profundo”. Subrayó la necesidad de intensificar la presión sobre Rusia y mantener el rumbo actual en las sanciones. El mandatario francés insistió en la importancia de no ceder ante las presiones y continuar apoyando a Ucrania. La declaración de Macron refleja un compromiso continuo con la estrategia de presión internacional sobre Moscú. Se espera que las decisiones tomadas en el G7 tengan un impacto significativo en el desarrollo del conflicto.