El presidente estadounidense Donald Trump llegó al Palacio de Versalles para una cena privada con su homólogo francés, Emmanuel Macron. El encuentro tiene como objetivo principal reducir las tensiones entre ambos líderes, considerando la conocida propensión de Trump a confrontaciones con Europa. La cena, descrita como lujosa, forma parte de una estrategia diplomática francesa para fortalecer la relación bilateral. Se espera que la reunión aborde temas de comercio, seguridad y política internacional. La elección de Versalles como sede busca simbolizar la larga historia de alianza entre Francia y Estados Unidos. Analistas sugieren que Macron intenta influir en la postura de Trump ante desafíos globales como el cambio climático y el acuerdo nuclear iraní. El evento ha generado gran expectación mediática debido a la personalidad controvertida del mandatario estadounidense.