El presidente francés, Emmanuel Macron, recibió al presidente estadounidense, Donald Trump, en una cena de gala en el Palacio de Versalles para conmemorar el 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos. Esta es la cuarta vez que Macron elige el opulento palacio, residencia de Luis XIV, para recibir a un jefe de Estado extranjero. La elección del lugar busca resaltar la importancia de la relación bilateral y la larga historia de alianza entre Francia y Estados Unidos. El evento se enmarca en una estrategia de diplomacia cultural y proyección de influencia internacional por parte del gobierno francés. Versalles, símbolo de la grandeza francesa, se ha convertido en un escenario recurrente para las recepciones de alto nivel organizadas por Macron. La fastuosidad del palacio subraya la importancia que Francia otorga a sus invitados y a las relaciones internacionales. Se espera que la cena fortalezca los lazos entre ambos países en un momento clave para la geopolítica global.