El presidente francés, Emmanuel Macron, busca consolidar a Francia como líder europeo en inteligencia artificial. Su estrategia se basa en el aprovechamiento de la considerable capacidad de energía nuclear del país. Esta energía se destinará principalmente a alimentar centros de datos, esenciales para el desarrollo y funcionamiento de la IA. El éxito de esta iniciativa, presentada en el marco del G7, dependerá de la obtención de financiación y la gestión eficiente de los recursos. La apuesta francesa busca atraer inversiones y posicionar a Francia como un polo de innovación en el campo de la inteligencia artificial a nivel global. La disponibilidad de energía nuclear asequible y sostenible se considera una ventaja competitiva clave para el país.
