Científicos han logrado reconstruir la composición de la atmósfera terrestre de hace 3.500 millones de años gracias al análisis de muestras de polvo lunar recogidas durante las misiones Apolo. El estudio, publicado recientemente, ofrece una ventana única al pasado de nuestro planeta. El polvo lunar, al no haber sido alterado por procesos terrestres, conservó trazas de elementos que revelan la composición atmosférica de la Tierra en ese período. Los resultados sugieren que la atmósfera primitiva era muy diferente a la actual, con niveles significativamente más bajos de oxígeno. Esta investigación proporciona información valiosa para comprender la evolución de la vida en la Tierra y las condiciones ambientales previas a su aparición. Los hallazgos abren nuevas vías de investigación sobre la historia temprana de nuestro planeta.