El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, respondió a las declaraciones del expresidente estadounidense Donald Trump, quien calificó a Brasil de "un poco peligroso". Lula criticó a Trump por intentar influir en las elecciones brasileñas de octubre. El mandatario brasileño instó a Trump a abstenerse de interferir en el proceso democrático de su país. La respuesta de Lula se produce después de que Trump expresara preocupación por la situación en Brasil, sugiriendo posibles irregularidades electorales. El gobierno brasileño ha defendido la solidez de su sistema electoral. Este intercambio de declaraciones aumenta la tensión diplomática entre Brasil y el exmandatario estadounidense.