La refinería Petrotel Lukoil en Rumanía permanece inactiva a pesar de una exención de sanciones estadounidenses relacionada con Rusia. Esta refinería tiene la capacidad de procesar el 21% del petróleo crudo del país. Existe un desacuerdo entre el Ministerio de Energía rumano y la administración de la empresa, de propiedad rusa, sobre los términos de la exención. El plazo para la reactivación de la refinería ha expirado sin que se llegue a un acuerdo. La situación genera incertidumbre sobre el suministro de combustible y la capacidad de refinación nacional. Las razones detrás de la falta de acuerdo entre las partes aún no se han aclarado completamente.