La selección belga debate sobre el rol de Romelu Lukaku en el Mundial, tras su impactante actuación como suplente en un partido amistoso contra Egipto. Lukaku, de 33 años, ingresó al campo con el marcador adverso y, en tan solo 22 segundos, provocó un autogol que igualó el encuentro. Su entrada demostró el aumento significativo en la potencia ofensiva del equipo con su presencia en el ataque. A pesar de las peticiones de la afición y la evidente mejora que aporta, el entrenador ha mostrado cautela ante la posibilidad de incluirlo desde el inicio. La discusión se centra en si debe ser titular indiscutible o mantener su rol de “supersustituto” estratégico. La decisión del técnico será clave para el rendimiento de Bélgica en el torneo.
