La selección argelina sufrió una contundente derrota 0-3 ante Argentina en su primer partido de la Copa del Mundo, marcando una noche difícil para el equipo. El encuentro se desarrolló con un claro dominio argentino desde el inicio. La derrota ha generado fuertes críticas, particularmente hacia el portero Luca Zidane, hijo del legendario Zinedine Zidane, por su desempeño durante el partido. Se cuestiona su actuación en los goles encajados y su capacidad para liderar la defensa. Esta derrota complica las aspiraciones de Argelia en el torneo. El partido representa un duro golpe para la moral del equipo y sus seguidores.