Un escape de gas licuado de petróleo (GLP) proveniente de un camión cisterna forzó el cierre temporal de la carretera Huaral–Chancay. La emergencia activó un operativo conjunto entre bomberos y la Policía Nacional para controlar la situación y prevenir riesgos mayores. La fuga generó preocupación debido al potencial de explosión del GLP. El Organismo Supervisor de la Energía y Minería (Osinergmin) inició una supervisión para evaluar el cumplimiento de las normas de seguridad. Las autoridades competentes trabajan para mitigar el impacto y restablecer el tránsito en la vía lo antes posible. Se investigan las causas del escape y se evalúan las medidas preventivas a implementar. La seguridad de los ciudadanos es la prioridad en el manejo de esta crisis.
