Los ciudadanos alemanes reciben pensiones durante más tiempo, pero también se jubilan más tarde. Esta tendencia se ve agravada por las diferencias sociales, que reducen la esperanza de vida de las personas con menos recursos económicos en Alemania. Aquellos que viven en la pobreza tienen una vida más corta y, por lo tanto, disfrutan de menos tiempo de jubilación. Esta situación implica una doble desventaja para las personas de bajos ingresos en Alemania: menor esperanza de vida y pensiones potencialmente más cortas. El estudio subraya cómo las desigualdades sociales impactan no solo en la calidad de vida, sino también en el tiempo que se puede disfrutar de la jubilación en Alemania. La creciente brecha entre ricos y pobres afecta directamente a las perspectivas de jubilación de los ciudadanos alemanes.