La severa sequía en Europa está generando problemas significativos para la industria, especialmente en lo que respecta al transporte de mercancías. Los niveles bajos de agua en ríos clave limitan la navegación, obligando a las empresas a buscar alternativas como el transporte por carretera y ferrocarril. Sin embargo, los transportistas advierten sobre la falta de capacidad para compensar las restricciones fluviales. La situación está impactando cadenas de suministro y elevando costos. Para mitigar los efectos, Suiza ha anunciado la suspensión de aranceles de importación. La crisis hídrica subraya la vulnerabilidad de la infraestructura de transporte y la necesidad de medidas para enfrentar el cambio climático. Los expertos predicen que las restricciones podrían intensificarse si la sequía persiste.